Familias Rurales de Candelaria Cumplen el Sueño de su Vivienda Propia con el Proyecto Pacto Agrario

La comunidad de las veredas Santa María I y Santa María II celebró la entrega de las primeras 55 viviendas del proyecto Pacto Agrario – Banco Agrario, una iniciativa que marca un hito en la transformación social y rural del municipio de Candelaria.
Durante la reunión realizada en la Escuela de la Música, la alcaldesa Gessica Vallejo Valencia destacó que esta inversión, cercana a los 4.500 millones de pesos gestionados ante el Gobierno Nacional y el Banco Agrario, permitirá que 109 familias rurales accedan a una solución de vivienda digna en sitio propio.
“Este proyecto no es solo cemento y ladrillo. Es esperanza, tranquilidad y la certeza de que nuestros campesinos, mujeres cabeza de hogar, adultos mayores y personas con discapacidad tendrán un hogar digno para seguir cultivando sueños en la tierra que aman”, expresó la mandataria.

En el encuentro participaron autoridades locales y regionales, entre ellas el secretario de Vivienda y Hábitat de Candelaria, Néstor Perea Hortua; el gerente del Banco Agrario en el municipio, Julián Isaza; el coordinador social de Prohaciendo, Andrés Gómez; y la secretaria de Desarrollo Rural y Sostenibilidad Ambiental, Stefany Izquierdo, quienes reafirmaron su compromiso con la comunidad.
Además de la entrega de viviendas, el evento incluyó una conferencia motivando a la siembra de árboles para fortalecer la sostenibilidad y el cuidado del entorno.

La alcaldesa Vallejo Valencia recordó que antes de finalizar este año se completará la segunda fase del proyecto, con la entrega de las 54 casas restantes:
“Hoy estamos cumpliendo con las familias de la Candelaria profunda, esas que durante años esperaron la mano del Estado. Este es un logro colectivo que refleja lo que somos capaces de alcanzar cuando trabajamos unidos”.
Con este avance, la administración municipal ratifica su compromiso de seguir gestionando proyectos que dignifiquen la vida rural, reconociendo a las familias campesinas como la base de la economía local y el corazón de la identidad candelareña.